NADIE AL VOLANTE

Igual me dejo la radio.


He opositado para una plaza en la Administración pública.


De conductor.


Y creo que tengo posibilidades.


Sobre todo porque no tengo carnet de conducir.


Resulta que el Ayuntamiento de Arenys de Mar, en Barcelona, convocó cuatro plazas de conductor.


Cuatro.


Publicaron las bases, establecieron los requisitos, prepararon la convocatoria…y se olvidaron de pedir el carnet de conducir.


¡El carnet de conducir!


Que es como convocar una plaza de socorrista y olvidarte de preguntar si el muchacho sabe nadar.


O contratar a un cirujano porque tiene buena letra.


Yo, cuando me he enterado, he visto mi oportunidad.


Porque tengo un currículum impecable.


Cuarenta y siete años sin provocar ni un solo accidente al volante.


Ni una multa.


Ni un positivo en alcoholemia.


Ni un solo punto perdido.


¡Supérame eso!


Pero claro, ha tenido que venir el comité de personal a tocar las narices.


Han detectado el error y han anulado la convocatoria.


¡Con la ilusión que me había hecho!


Y ahora tendrán que empezar otra vez.


Publicar nuevas bases.


Abrir nuevos plazos.


Revisar solicitudes.


Todo porque a alguien se le olvidó comprobar que para conducir hay que saber conducir.


A mí me fascina la Administración.


Tú quieres abrir un negocio y te piden hasta la partida de nacimiento de tu bisabuela.


Pero para contratar a un conductor se olvidan de preguntar si sabe conducir.


Y ojo, que equivocarse nos equivocamos todos.


Yo el otro día salí de casa sin las llaves.


Pero tampoco había convocado cuatro plazas de cerrajero.


En fin.


Que de momento seguiré en la radio.


Aunque estoy pensando en presentarme a piloto de helicóptero.


Total…


Si no me piden el carnet…


¡Yo me veo capacitado para despegar!