LA LOTERA
Hay un señor en A Coruña al que le han tocado 109.333 euros en la lotería.
Y ha conseguido que sea una desgracia.
¡Hay que ser inútil!
Resulta que este hombre estaba casado. Pero tenía una amante.
Bueno, una amante… y alguna más que había tenido por el camino.
Este señor, más que una vida sentimental, tenía un departamento de recursos humanos.
Una en Oviedo, otra en Coruña… ¡un campeón vaya!
Y claro, tanto viaje, tanto aniversario, tanto cariño… aquello necesitaba una secretaria.
Pues bien.
Su amante le regaló un décimo de lotería.
¡Y va y le toca
109.333 euros.
El hombre, emocionado, decidió hacerse una fotografía para celebrarlo.
Con el décimo.
Y con la amante.
Y va el tío… ¡Y SE LA MANDA A SU MUJER!
¡A SU MUJER!
Que tú puedes ser infiel, puedes ser mentiroso, puedes tener dos vidas paralelas…
¡Pero hombre, revisa las fotos antes de enviarlas!
Su esposa, que debía de tener la mosca detrás de la oreja, vio a la otra señora abrazándolo.
Y preguntó quién era.
Imagino la conversación.
—Cariño, ¿y esa mujer?
—¡La lotera!
—¿Y por qué te abraza?
—¡Porque me ha tocado!
—¿El qué?
—Pues … mejor no entremos en detalles.
Total, que se descubrió el pastel.
Se acabó el matrimonio.
Se acabó la relación con la amante.
Y por si faltaba algo, la Justicia ha considerado que el premio era ganancial y debe tenerse en cuenta en el reparto con su exmujer.
¡Un fenómeno!
Hay que reconocerle el mérito.
Hay que ser muy borrego.
Este hombre tenía dos mujeres y más de cien mil euros.
Y en una tarde consiguió ponerlo todo patas arriba.
Dicen que el dinero no da la felicidad.
Pero este señor ha descubierto que una fotografía puede quitarte la que tenías.
Y yo, después de conocer esta historia, lo tengo clarísimo.
Voy a seguir sin jugar a la lotería, que tengo tan mala suerte que lo mismo me toca.