CUANDO EL MONTE ARDE, EL DINERO YA SE HA QUEMADO ANTES

Hoy no voy a hacer un editorial político.


Que la mayoría de los responsables públicos son unos ineptos y unos sinvergüenzas ya lo sabemos, . Y además, da igual el color del partido. Cuando se trata de gestionar nuestros montes, todos acaban pareciéndose demasiado, bueno, en eso y en todo, no nos engañemos, da igual el collar que le pongamos al perro.


Pero hoy vamos a centrarnos en los datos.


Porque los datos no votan.


En 2025 España registró el año con más superficie forestal quemada de la última década: más de 354.000 hectáreas. Lo llamativo es que no fue el año con más incendios. Hubo menos fuegos que hace veinte años. Lo que hubo fueron incendios mucho más grandes, más violentos y más imposibles de controlar.


¿Y sabes dónde está la diferencia?


En la prevención.


Mientras el Estado destinó en torno a 144 millones de euros a prevención forestal, gastó casi 266 millones en extinción. Es decir, invertimos casi el doble en apagar que en evitar que el monte arda.


Es como dejar de revisar los frenos del coche y comprarte una ambulancia por si acaso.


Pero sigamos.


Solo el Bono Cultural Joven movilizó alrededor de 210 millones de euros. La publicidad institucional movió cifras superiores a la inversión destinada a prevenir incendios. Y entre todas las administraciones públicas se gastan miles de millones cada año en campañas de comunicación, asesores, estructuras políticas y proyectos cuya utilidad muchas veces es más partidista que social.


Mientras tanto, nuestros montes esperan.


Esperan una limpieza.


Esperan cortafuegos.


Esperan ganaderos que mantengan vivo el territorio.


Esperan bomberos forestales con empleo estable durante todo el año.


Esperan gestión.


Y la gestión nunca llega.


Porque limpiar un monte no da votos.


Un helicóptero sobrevolando un incendio, sí.


Una rueda de prensa entre cenizas, también.


Una fotografía con chaleco reflectante, muchísimo más.


Por eso no me interesa señalar a un partido, son todos exactamente igual de infames.


Me interesa señalar una forma de hacer política.


La que siempre encuentra dinero para lo urgente, para lo ideológico, para lo que da titulares o para fletar un autobús de prostitutas a un Parador Nacional… pero nunca para evitar la tragedia.


Y luego nos dicen que el fuego era inevitable.


No.


Lo inevitable no era el incendio.


Lo inevitable es el resultado de haber gobernado mirando las encuestas… en lugar de mirar el monte.

🎭 LA TRAMOYA | 99.9 Valencia Radio · 🕔 L–V · 19:00–20:00 · 📩 latramoya@la999.es