LA FILA DE LOS NORMALES
Ayer levantaron la orden de detención contra Puigdemont.
Y hoy no quiero hablar de Cataluña.
Ni de independencia.
Ni de Sánchez.
Ni siquiera de Puigdemont.
Eso es política y eso lleva otros derroteros y además no solo pasa ni en este caso ni con estos signos políticos, pasa con todos.
Quiero hablar de nosotros, de ti y de mi.
De los de la fila de la gente normal.
Porque resulta fascinante descubrir lo flexible que puede llegar a ser el Estado cuando realmente quiere ser flexible.
Y es que nos explicaron que las leyes eran como las farolas .
Están ahí. Quietas.
Y si no las ves venir, te la comes.
Pero ellas nunca se apartan para esquivarte a ti.
Pues no, parece que hay a gente a la que si se le apartan las farolas.
Y sí.
Ya sé que jurídicamente esto es mucho más complejo.
Que existe una ley de amnistía.
Que hay sentencias.
Que hay interpretación constitucional.
Perfecto. Vale. Es lo que hay.
Pero tampoco hace falta estudiar Derecho para darse cuenta de una cosa bastante sencilla:
cuando tu problema es suficientemente importante para el Estado, el Estado busca una solución.
Cuando eres tú el que tiene el problema… busca tu cartera.
Tengo un amigo que siempre dice que si le debes 1000€ al banco, tienes un problema, pero si le debes un millón, es el banco el que tiene el problema.
Pues aquí lo mismo.
Debes tres mil euros a Hacienda y nadie convoca una mesa de diálogo.
Te llega el recargo y el embargo.
Tienes una multa de tráfico y no aparece ningún mediador para reconstruir la convivencia entre tú y la DGT.
Pagas.
Y eso es lo que a mi me inquieta.
No que alguien encuentre una salida.
Oye, ojalá hubiera más salidas.
Lo inquietante es descubrir que existen, pero no son para todos.
Que aquello que para nosotros es una pared de hormigón, para determinadas circunstancias y personas, tiene bisagras.
Y entonces detrás de Puigdemont, de Cataluña, del Gobierno, del Constitucional y de todo este ruido queda una pregunta bastante sencilla:
¿somos realmente iguales ante la ley?
Siempre nos dijeron que la Justicia era ciega.
Y con cosas como esta a mi me da por sospechar que como mucho es miope, pero ciega, ciega, no.